Sobre mí
Juan F. Castro, un autor polifacético, resiliente y observador de la vida.
Por el Dr. Don Luis Carlos Molina García.
Juan Francisco Castro, Juanfran, para amigos y conocidos, (Linares, 1963) encarna el espíritu de lo que muchos describen como un hombre del «Renacimiento»: una mente inquieta y polifacética que, lejos de anclarse en el pasado, vive inmersa en la actualidad y las nuevas tecnologías.
Nacido en el seno de una familia humilde y trabajadora, heredó de su padre —un chapista «Santanero»*— una habilidad manual innata que le ha permitido desenvolverse con éxito en casi cualquier tarea. Casado y padre de dos hijos, Juanfran combina su faceta familiar con una curiosidad insaciable que ha marcado cada etapa de su vida.
Una trayectoria marcada por la curiosidad
Su formación es el mapa de un buscador incansable. Ha navegado por ramas tan diversas como la delineación, el diseño gráfico, la topografía, el laboratorio de análisis clínicos y la informática especializada en desarrollo de aplicaciones. Paralelamente, cultivó su alma creativa en la Escuela de Artes y Oficios de Baeza, desarrollando destrezas en fotografía, escultura, talla en madera, dibujo y pintura.
En el ámbito profesional, obtuvo plaza, por oposición, como Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) en 1985. Tras un inicio en la Residencia Asistida de Personas Mayores de Segovia, regresó a su tierra natal cuatro años más tarde. Allí desempeñó su labor con dedicación en distintos servicios del Hospital Universitario San Agustín de Linares, hasta que una enfermedad invalidante motivó su situación actual de incapacidad.
Resiliencia: La creatividad como motor vital
Lejos de detenerse ante la adversidad, Juan Francisco demostró una resiliencia admirable. Esa enfermedad, que podría haber sido un freno, se convirtió en una catapulta hacia el mundo literario. Dejó de lado el miedo a enfrentarse a un público exigente —tan exigente como él mismo— y retomó una pasión que ya manifestó en su adolescencia con obras, que aún conserva, de teatro y poesía inéditas.
Lo que comenzó como una terapia, él mismo lo define con una metáfora brillante:
«El inicio de mi producción literaria fue un maravilloso accidente planeado que activó una máquina procesadora de ideas para relatos, cuentos y novelas».
Además de escribir, mantiene viva su faceta visual como diseñador gráfico profesional, creando cubiertas para sus propios libros, al igual que lo hiciera en su día para otros en vinilos y material para escritores, artistas y discográficas.
Una mente imparable en continua creación.
Hoy, la imaginación de Juan Francisco trabaja a pleno rendimiento. Tras su ópera prima, Todo se fue, y su incursión en la literatura infantil bajo el seudónimo de Ada Di, con un cuento lleno de aventuras, adivinanzas y espacios completos para colorear, su actividad es incesante.
No solo se encuentra inmerso en la investigación de una dura novela basada en hechos reales desarrollados durante la guerra y posguerra civil, ni se limita a escribir la secuela de su primera obra; su mente creativa e imparable necesita más. Por ello, continúa creando cuentos y relatos breves con los que participa asiduamente en distintos certámenes literarios.
Esta constancia ya ha dado sus frutos: en 2024 se alzó como ganador del XXIV Certamen Internacional de Cuentos Lenteja de Oro de la Armuña, un reconocimiento que alimenta su deseo de seguir narrando historias sin interrupción.
Adelante, amigo. Siempre será un placer que continúes sorprendiéndonos.
* —Se llamaban, y se llaman: «Santaneros», a los trabajadores de la extinta factoría automovilística de Land Rover Santana de Linares.
" La narrativa es cómoda y fluida, en ocasiones muy descriptiva y en otras de un vértigo trepidante, buscando introducir al lector en el entorno, la vida y los sentimientos de los personajes."
- Nota de la Editorial
" Es un autodidacta que poco a poco ha ido perfilando un estilo directo donde las descripciones son rápidas y muy detalladas."
- Diario IDEAL de Jaén, 2024
" La descripción de los personajes es tenaz; juega con el lector desde un punto de vista personal. De ahí el exito de público... "
- Diario digital EL NUEVO OBSERVADOR, 2024